La bio-regeneración facial es un procedimiento innovador que utiliza grasa autóloga (propia del paciente) enriquecida con células madre para rejuvenecer el rostro de manera natural y progresiva. A diferencia de los rellenos sintéticos, este tratamiento aprovecha el potencial regenerativo del propio organismo para restaurar la juventud facial sin materiales artificiales.
El proceso consiste en extraer una pequeña cantidad de grasa mediante una microliposucción, procesarla en laboratorio para concentrar las células madre y los factores de crecimiento, y luego reinyectarla estratégicamente en las zonas del rostro que han perdido volumen, firmeza o luminosidad. Las células madre estimulan la producción de colágeno nuevo y mejoran la calidad de la piel desde el interior.
Los resultados son progresivos y mejoran con el tiempo, ya que las células madre continúan regenerando los tejidos durante meses después del procedimiento. El tratamiento es ambulatorio, se realiza bajo anestesia local con sedación, y la recuperación inicial toma entre 5 y 7 días. Es la opción ideal para quienes desean un rejuvenecimiento integral, biológico y duradero.